Lineamientos
1. Establecer una agenda programática concreta, con el fin de preparar y fortalecer las temáticas y estrategias nacionales, subregionales y regionales, para lo cual se implementará una alianza, con las características de la que generó la organización y documentación de este congreso, encargada de promover un amplio proceso consultivo en la región.
2. Reafirmar el rol indelegable del Estado en el establecimiento de las políticas de las áreas protegidas y su función rectora, no excluyente, en el planeamiento y administración de los sistemas nacionales, incluyendo el financiami9ento básico de sus presupuestos y generalizando la vinculación democrática y equilibrada de la sociedad civil, como también la iniciativa privada en los esquemas organizativos.
3. Promover la aplicación efectiva de la Convención de Diversidad Biológica, de la que todos nuestros países forman parte, y de las demás convenciones e iniciativas internacionales concurrentes (Ramsar, Convención del Patrimonio Mundial, Cambio Climático, Tratado de Cooperación Amazónica, Alianza Centroamericana para el Desarrollo Sostenible, Programa MAB, Agenda 21 y otros) y consolidar mecanismos "transparentes" de control y evaluación.
4. Desarrollar los capítulos nacionales de áreas protegidas y otros instrumentos, dentro del marco de las Estrategias Nacionales de Biodiversidad, en cada uno de los países.
5. Fomentar la cooperación subregional y binacional, dado el hecho de que compartimos ecoregiones, áreas protegidas y recursos ambientales dinámicamente asociados, fortaleciendo la cooperación internacional y garantizando tanto el funcionamiento como la articulación de la Red Latinoamericana de Cooperación Técnica en Parques Nacionales, Otras Áreas Protegidas, Flora y Fauna Silvestres, las redes regionales de la Comisión de Áreas Protegidas de la UICN y la Red de Reservas de la Biosfera, entre otras.
6. Acordar, dentro del ámbito de las redes regionales, un marco conceptual común que resulte básico, metodológico y estratégico para aproximar las políticas y encausar los esfuerzos destinados a aumentar la eficiencia de la gestión de las áreas protegidas en la región.
7. Dar incentivos para que los estados nacionales incorporen en sus planes de desarrollo un capítulo sobre el papel que desempeñarán las áreas protegidas, resaltando su valor en la producción de servicios ambientales, en la preservación de la biodiversidad y en la generación de otros bienes y servicios.
8. Consagrar legislaciones nacionales que permitan , según la realidad de cada país, crear, implementar, desarrollar y consolidar efectivamente los sistemas nacionales de áreas protegidas en toda América Latina.
9. Fomentar en los sistemas de áreas protegidas la coordinación del conjunto de realidades de cada país, a saber: áreas públicas y privadas, gestiones gubernamentales y de la sociedad civil; para los países de organización federal: áreas nacionales – federales y provinciales o estatales.
10. Homologar las categorías de manejo existentes en cada país con las universalmente reconocidas por la UICN, promoviendo la asociación y complementación de las categorías de mayor restricción con las de mayor uso y presencia humana.
11. Desarrollar estrategias de conservación, flexibles y complementarias a las áreas protegidas, promoviendo la conexión entre los espacios naturales dentro del marco bioregional.
12. Estimular la adopción, el ajuste y el perfeccionamiento de un método de clasificación ecológica, para desarrollar estudios de representatividad biogeográfica, con el fin de orientar políticas y estrategias regionales.
13. Fortalecer la presencia institucional y administrativa como requisito indispensable para la protección y el control de las áreas protegidas existentes.
14. Desarrollar instrumentos legales y mecanismos eficaces que refuercen la protección de las áreas frente a circunstancias incompatibles con sus objetivos de conservación, como pueden ser la minería, la explotación de hidrocarburos y los grandes proyectos hidroeléctricos. En caso de amenazas inevitables, establecer la utilización de tecnologías convenientes para la prevención y mitigación del impacto.
15. Trabajar en la definición de indicadores de gestión, que no sólo permitan detectar oportunamente los problemas relacionados con el manejo de las áreas protegidas, sino también mostrar de manera eficiente y efectiva los impactos positivos de dicha labor.