|
Página 2 de 2 16. Generar mecanismos de gestión que posibiliten mejorar la interacción externa e interna de quienes intervienen en el uso de las áreas protegidas, de acuerdo con su categoría de manejo. 17. Promover el desarrollo de proyectos de turismo y otras alternativas de uso, que sean compatibles y estén acordes con los objetivos de conservación, a partir de los criterios de manejo asignados a las diferentes categorías y zonificaciones de las áreas protegidas. 18. Garantizar los derechos indígenas y los objetivos de conservación, por medio del establecimiento de acuerdos que permitan la consolidación de los territorios indígenas y de las áreas protegidas como escenarios de paz. 19. Impulsar mecanismos de diálogo y concertación entre los gobiernos, las comunidades indígenas, las agencias de conservación y las organizaciones no gubernamentales, con el fin de democratizar los sistemas de áreas protegidas. 20. Fomentar la búsqueda y la aplicación de soluciones al problema de la pobreza, que es fuente de indignidad humana y generadora de impactos y conflictos tanto en las áreas protegidas como en sus zonas de influencia. 21. Impulsar, desde las áreas protegidas, acciones que promuevan oportunidades de trabajo, asociadas con los diferentes servicios que en ellas se generan, fomentando la conversión laboral de sus pobladores y de las personas que habitan en las comunidades adyacentes para incorporarlos como agentes sociales de conservación. 22. Establecer, a nivel de los sistemas nacionales de áreas protegidas, programas de divulgación que permitan conocer los logros, los avances y los fracasos tanto en el planteamiento como en la ejecución de sus procesos y que promuevan además la valorización de todas las dimensiones materiales y humanísticas de las mismas. 23. Dar prioridad a la investigación aplicada al manejo de las áreas protegidas facilitando la investigación básica, especialmente la bioprospección, reglamentando el acceso a los recursos genéticos con estrictas medidas de fiscalización y permitiendo la disponibilidad de información. 24. Impulsar la creación de una subred regional de actores principales, involucrados en la capacitación del personal y de otros agentes de conservación de áreas protegidas, a fin de desarrollar la cooperación con organismos nacionales e internacionales que apoyen la implementación de los diferentes programas de capacitación. 25. Realizar estudios que determinen el efecto, directo e indirecto, de las políticas macroeconómicas sobre los sistemas nacionales de áreas protegidas, los cuales permitan la integración de variables ambientales en los programas macroeconómicos, para evitar el sacrificio del desarrollo sostenible por objetivos económicos a corto plazo. 26. Estimular el desarrollo de instrumentos económicos con características cualitativas y cuantitativas para el pago de servicios ambientales, o de incentivos, a las instancias gubernamentales y a las comunidades locales, dando lugar a una postura más positiva frente a la existencia de áreas protegidas en sus territorios. 27. Promover el ejercicio de la valoración económico – ecológica de los bienes y de los servicios generados por las áreas protegidas como herramienta que facilite la toma de decisiones y la obtención de recursos económicos, con el propósito de incorporarlos en las cuentas nacionales. 28. Alentar las iniciativas de acercamiento entre cosmovisiones diferentes para que confluyan en objetivos de conservación de las áreas protegidas, promoviendo el desarrollo de una educación ambiental que enriquezca interiormente al hombre y suscite el reencuentro consigo mismo, a través de una profunda relación con la naturaleza. 29. Promover la identificación conceptual del enfoque de Reservas de la Biosfera, en el marco de la gestión de los sistemas de áreas protegidas y zonas de amortiguamiento, unificando estrategias y acciones. 30. Trabajar para el desarrollo conceptual y normativo en función de la implementación de áreas costero-marinas protegidas, atendiendo al marcado desnivel que existe en la región, entre la gestión de los espacios terrestres y la de los territorios costero-marinos protegidos, dada la necesidad de enfoques diferentes en planificación y gestión, como también de interacción entre los distintos actores.
|