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Sobre el saíno (Pecari tajacu, Linneus, 1758) PDF Imprimir E-mail
Índice del artículo
Sobre el saíno (Pecari tajacu, Linneus, 1758)
•Introducción
•El saíno como especie objetivo
•Área de estudio
•Métodos
•Actividades
•Resultados y discusión
•Propuesta de monitoreo
•Recomendaciones
•Bibliografía

Propuestas de Monitoreo

Como resultado de esta investigación se plantearon dos propuestas de monitoreo como herramientas útiles dentro del proceso de manejo de fauna que realizan los cazadores de El Valle. La primera se basa en la metodología de este estudio y propone usar las mismas unidades de muestreo (19), y montar dos más, para un total de 21 transectos lineales. Enfatiza también en el registro de avistamientos directos, ante los cuales se debe anotar lo siguiente: 1) número de saínos en un grupo. Aquí es importante diferenciar de la forma más clara posible, entre los diferentes grupos detectados, 2). Edad aproximada de los saínos, según su tamaño corporal, 3) Sexo de los animales observados, 4) Área del corregimiento donde se dio la observación, y 5) Hora a la que fueron vistos los animales. Dentro de la propuesta se recomienda tener en cuenta para el análisis de los resultados factores del paisaje como la cobertura vegetal, la oferta de agua y alimento; y actividades antrópicas como la deforestación, que interfieran en la presencia y abundancia de los grupos de saínos en El Valle. En cuanto a la frecuencia de los muestreos, se recomiendan al menos dos al año, con base en las características reproductivas de los saínos, procurando abarcar épocas climáticas extremas. Además se propone que los 21 transectos se recorran el mismo día, por cazadores diferentes.


La segunda propuesta apoya la continuidad de los registros de caza y recomienda incluir algunos datos sobre los animales observados que no se capturaron (sobrevivientes) como: 1) número de animales, 2) sexos, y 3) estimación de edades, según el tamaño corporal.
Por otro lado, se pide transcribir la actividad que realizaban los saínos al ser vistos, con el fin de acercarse al conocimiento sobre el uso del hábitat de estos animales. También invita a los cazadores a incentivar a aquellos pobladores de El Valle, que frecuentan el bosque, a informarlos sobre posibles encuentros que tengan con los saínos.

Los métodos de sistematización y análisis de la información propuestos para las dos clases de monitoreo descritas, se pueden consultar en detalle en el documento final de la tesis de la autora, en la Biblioteca de la Universidad Javeriana de Bogotá (Valderrama, B, 2005), o en el banco de tesis de la página web: www.ecosimbiosis.org.
 
Es importante señalar que la implementación de cada una de las propuestas exige un proceso de socialización con los actores directos (cazadores) e indirectos (resto de la comunidad), con miras a lograr su aceptación, compromiso y colaboración para que sean programas exitosos.

Según conversaciones informales, y lo dicho en la última reunión con los cazadores, en donde se narró lo realizado en campo y se expuso el monitoreo como herramienta para que ellos siguieran con el estudio de los saínos y la actividad de caza en general, los cazadores se mostraron interesados en implementar un programa de monitoreo, siempre y cuando hubiera recursos para hacerlo.

Creo que en la medida que se divulgue adecuadamente y se organicen bien los planes de monitoreo, además de conseguir los recursos financieros, los cazadores y la población en general, participarían con interés, pues como lo expresaron la mayoría de los entrevistados, a los habitantes del pueblo sí les interesa que los animales aumenten por varias razones: 1) por los beneficios alimenticios, 2) para que los niños conozcan los animales de su territorio y 3) para que sea más fácil la actividad de cacería.

Es importante que los pobladores de El Valle aprovechen la organización por Comités que han logrado con el Consejo Comunitario Local “El Cedro”, a partir de la Ley 70 de 1993, para trabajar en conjunto y sin aislar los objetivos de cada uno. A través de las entrevistas con algunos miembros del Comité de Fauna evidencié que no hay un trabajo unido ni con el Comité Forestal, ni con el Comité Agrícola y Pecuario, lo cual debe solucionarse por cuanto no es posible, ecológicamente hablando separar la fauna de la vegetación. Es indispensable que prime una visión interdisciplinaria entre los directos involucrados en el manejo de los recursos, para crear e implementar sistemas productivos eficientes, en términos de productos y de dinero, y que no generen impactos negativos sobre los recursos naturales, pues al fin y al cabo del buen estado de éstos, depende el bienestar de la población humana.